Archive for 31 diciembre 2008

El 2009 me Lacta la Pinga.

diciembre 31, 2008

Esta vida es cruel. ¿Y que mejor cosa a hacerle a algo cruel, que ponerla a lactar bicho? El 2008 fue un año lleno de esperanza. Pero el fruto que terminó rindiendo fué más porquería que un par de tenises marca MacGregor (que las venden en Kmart y duran menos que un chicle PAL). Yo le digo al 2009 que se ponga en cuclillas y a lactar pinga se ha dicho. ¡Ah! Y que me mire a los ojos mientras lacta. También tripiaría que lo escupa bien cabrón y termine con un cagaero de baba bien demente. Y ya que estamos dictando como va a ser que el 2009 me va a lactar el bicho a mi, solicito que me hable sucio entre chupaítas. Que me diga cosas como: “Nerdote, imagínate soy un pote, deposita lo tuyo aqui, no te agotes“. Y entonces me vengo bien cabrón en los ceros. 2009, no significas nada para mi, y por eso te humillé como la puta que eres.
BREGAR CON PAINT NO ES TAN FÁCIL COMO PENSABA. LAS LETRITAS NO SE COMO HACERLAS GRANDES. EL COLOR BROWN REPRESENTA AL “2008 COMPORTÁNDOSE COMO UN MOJÓN” Y EL COLOR VERDE REPRESENTA ÁL “2008 BREGANDO AFUEGOTE”.FUI MUY GENEROSO CON EL VERDE.

Si Hubiese Nacido Perro

diciembre 30, 2008

Wow. ¿Como sería ser perro? Un perro no muy grande pero tampoco tan chiquito. Tamaño promedio para poder encaramarme en cuanta perra exista. Sentirme tan y tan libre como para poder soltar criollas alfrente de quien sea; perros o humanos. ‘Se jouda.
¿Hmmm, como sería cuando estoy to ‘bellaco descontrolau’? Fácil, a oler culo se ha dicho. Oliendo culo a diestra y siniestra. Me encaramo en el primer culo que se pare. Y si no es culo de perra, me conformo con pierna de humano. ‘Se jouda. Me treparía en tanto y tanto culo que tendría la pinga perril mia cundida en mierda perril de hembra.
Tanto culo de perra que uno ve por ahí con trozitos de caca enrredados en los pelítos periferales al culo. ¡¡Pues yo no los echaría a perder puñeta!!
Y cuando las cosas se pongan de caín; ¡me puedo lactar mi propio bicho! Osea, soy yo que me entretengo con una buena paja, imagínate yo, como perro, lactándo mi propia pinga. Mano que se joda el playstation y to’ pal carajo. Concentraría todas mis energías en construir un plasma bien chiquito, cosa que lo pueda instalar en mis cojones pa’ ver películas mientras me MAMO LA PINGA! A mi no me importa lo que nadie diga, pero eso está DEMENTE!
Bien. Toquemos el tema de dormir. ¿Cuántas veces no nos badtripiamos porque no tenemos donde dormir? Te quedaste janguiando, tu pon se fue pa’ la puñeta, tu nota también, y no tienes donde dormir. Paps! Si fueses perro, te acuestas donde te salga de los cojones y punto. “Hasta aquí llegué . . . diablo puñeta esa bolsa de basura se ve más cómoda que una Craftmatic.”
Finalmente. Tu sabes que cuando hay alguien impedido, la gente les coge lástima y miran casi avergonzados. Supongamos que eres un perro impedido, un perro cojo caminando por ahí. Todo el mundo estaría diciendo: “diablo chequeate a ese perrito que claje’ cabrón, con to’ y que es cojo se está clavando a esa perra y lambiéndose el bicho y rascándose el culo como si na’, tremendo fucking perro. ‘Perate ‘perate. ¿Que carajo es eso que le guinda de las bolas? ¿Un plasma en los cojones? ¿Meeeera?”

Historieta de Amor

diciembre 30, 2008

Esto es una historieta basada en la vida real. Está larga y sucia. Comiénzala, si te quitas (de leer) láctame el bicho!

Rosaura siempre lo quiso. Estaba dispuesta a hacer lo que fuese por demostrarle su amor a Gian. Gian no le daba tanta importancia a Rosaura ya que conocía el pasado de ella. El pasado de Rosaura estaba lleno de hazañas sexuales bien documentadas. Documentadas en el sentido de que siempre que alguien se la clavaba, ese alguien lo publicaba. Lo publicaba porque dichas hazañas siempre estaban acompañadas de alguna chispa maravillosa que creó en Rosaura un personaje casi mítico. Desde decir cosas como: “métemelo, métemelo ya” hasta introducirse su celular entre las piernas para poner a tal o cual compañero en el humor adecuado.

El problema era que todo el mundo conocía que Rosaura era una perfecta candidata para experimentos sexuales excepto ella misma. Su mejor amigo, activo en la viña de los rumores, ya que el también se la había follado en múltiples ocasiones, la bañaba de consejos sabios. Y realmente eran consejos que beneficiaban a todo aquel que introdujera su pene en tal o cual orificio de la hermosa Rosaura. Sí, era hermosa. Con postura de modelo, caminando de lejos, era imposible realizar que solo medía cinco pies con 2 pulgadas. Tenía, para su tamaño, senos voluptuosos encima de una barriga plana con una huella de abdominales. Su piel era color canela y siempre tenía las marcas de un traje de baño por tanto ir a la playa. En fin, Rosaura era el prototipo de una mujer con la cual se puede intentar cualquier fantasía sexual y no estar intimidado por su físico dado a que éste no era nada imponente ni amenazador. Además su cara siempre daba indicio de invitación y placer.

Rosaura conoció a Gian una vez en el centro comercial. Ella trabajaba en un kiosko que se encontraba en el medio del pasillo. Veía a más de mil personas pasar frente a ella diariamente. Sin embargo, quedó enamorada de Gian cuando el llegó inocentemente a su kiosko de celulares y accesorios. Sí, ya entendemos mejor la fijación de Rosaura con los celulares. Gian también la entendía, y por tener ese conocimiento, Gian cesó con su acto de inocente cliente y emprendió en una interesantísima conversación con Rosaura:

Gian: “Mira, yo te voy a ser bien sincero. A mi novia y a mi nos gustaría vacilar en la cama. Asi vacilar con cosas distintas, juguetes y eso. Entonces ella no se atreve a comprar un dildo. Y yo, imagínate, menos todavía. Pero yo creo que si consigo un celu que pueda vibrar así mucho rato, entonces me lo llevo tu sabes para ponerla a gozar tu sabes.” Y mientras Gian dijo esto rozó suavemente con sus nudillos el área inferior a la hebilla de la correa de Rosaura.

Rosaura: Ya hipnotizada por las palabras y el roce. Inició su declaración con un suspiro. “Bueno mira eres la primera persona que viene con ese cuento pero estoy segura que otras parejas lo han intentado.” Ya ella tenía una sonrisa en la cara. Era una sonrisa de gracia mezclada con excitación. Nada de vergüenza. Esto sorprendió a Gian. Rosaura continuó “te puedo recomendar este Nokia que es grandecito pero no tiene curvas puntiagudas y tiene un feature que puede vibrar to’ lo que tu quieras.”

Gian: “¿Ah si? Me gusta ese modelo. Ven aca ¿Yo lo puedo comprar sin activarlo verdad? Porque me imagino que se daña si le doy el uso que quiero.” Y ya aqui Gian estaba compartiendo la sonrisa con Rosaura. Ambos sentian la tensión sexual.

Rosaura: “Vistes en verdad eso no se daña por jugar así con el. Es más ese mismo es el modelo que yo tengo y no le ha pasado nada. Mira…”

Y así mismo, Rosaura retiró el celular de su cartera poniéndolo en la manos de Gian. Gian, entendiendo lo que Rosaura insinuaba. No podía creer lo bién que iba la conversación. Sin titubear tomó el celular, y rápidamente, con su sonrisa, lo acercó a su nariz y respiró profundamente. Rosaura ni se inmutó. Estaban en el pasillo del centro comercial y no se podían hacer acercamientos muy obvios. Ambos se sentían atrapados en una jaula la cual no permitía el desenlace que ellos deseaban.

Gian: “Fíjate huele super rico.” Después de decir esto Gian permaneció un momento sin decir nada. “Quisiera conocerte mejor.”

Rosaura: “Chico me estas poniendo bien….” Se detuvo. Entonces Rosaura acercó su boca al oído de Gian de modo que sus labios, al moverse, rozaban con la oreja de Gian. “Me estás poniendo malita. Mira porque no me dejas tu nombre y tu teléfono y nos encontramos horita. Nos olvidamos de tu noviecita por un ratito y usamos el tiempo para enseñarte a usar el celu adecuadamente.”

Y así fue como comenzó esta relación. Esa misma noche se encontraron en el estacionamiento del centro comercial para practicar a usar un celular. Nunca Gian le dijo que aquella “novia” de la cual el había hablado, no existía y fue meramente una herramienta para llegar a los brazos de Rosaura. Ambos se veían atraídos por la misma característica: eran alérgicos hacia el acto de comer mierda. Rosaura y Gian, antes de conocerse, nunca habían podido satisfacer sus atroces apetitos sexuales. Inclusive, Gian fue el primer hombre en no describir a Rosaura utilizando la palabra ninfomaníaca aunque, al igual que los demás, sí utilizaba la palabra puta.

Gian había escuchado de Rosaura anteriormente por su amigo Guzman, que resultaba ser el buen amigo de Rosaura que la aconsejaba. Gian y Guzman se habían conocido desde niños, pero Gian vivió toda su adolesencia en Ponce. Y durante su residencia en Ponce, Guzman y Rosaura se conocieron y Rosaura le enseñó a Guzman el como tratar a una mujer dentro y fuera de la cama. Pero más bien le mostró como lograr las mismas hazañas que practicaban en la cama, en un sinnúmero de otros lugares. Guzman había estado enamorado de Rosaura pero su amor desvaneció cuando realizó que Rosaura probaba más semen de lo que una ardilla guarda nueces. De todos modos, y muy inteligentemente, se quedaron como buenos amigos, y aunque no volvieron a acostarse, Guzman gozó de la compañía de todas las amigas de Rosaura. Las cuales, para la sorpresa de nadie, eran bastante promiscuas también. Dime con quien andas, y te diré quien eres.

Rosaura y Gian comenzaron a salir públicamente. Y aunque ambos individuos (Guzman y Gian) nunca actuaron naturalmente al verse (es decir, nunca fue convincente el comportamiento entre ellos como recién conocidos), Rosaura jamás sospechó que se habían conocido anteriormente. Mucho menos que habían sido amigos de crianza. A Gian este detalle le preocupaba mucho porque cada día se sentía más y más enamorado de Rosaura y realmente entendía que Rosaura era una mujer nueva y no volvería a sus viejos tiempos. Gian hasta había cesado de referirse a ella como una puta. Y a verse enamorándose, era inevitable pensar en un eventual matrimonio. Pues no tan solo se preocupaba Gian por el matrimonio, sino por la boda persé. Y en una ocasión pudo tener una conversación a solas con Guzman.

Gian: “¿Papi que lo que hay? Cabrón eres el mejor y gracias por presentarme a misi fú.”

Guzman: “¡Chacho negro! Se ve que estás vacilando como Dios manda. Si yo te lo había dicho que esta mujer coge daga por un tubo y siete llaves…”

Gian: “Chico no hables ya de ella así. Yo se que era medio putilla pero hablándote claro me está gustando la nena y creo que nos fuimos en serio.”

Guzman: “Diablo te fuiste a lo loco. No me digas que te casas y to’ de nuevo…”

Gian: “Jaja, bueno lo de Nati fue algarete y eso lo reconozco. Pero la razón por la cual se fue a juste es porque después de par de meses de casados ella nunca quería vacilar conmigo. ¡¡LOCO!! Rosaura es un tripeo en la cama. Y by the way lo de los celulares es verdad.”

Guzman: ¡¡CLARO QUE LO DE LOS CELULARES ES VERDAD!! Si el primero que hizo eso fue Vitito y supuestamente hay un video de eso y to’. Después de Vitito fué que empezó toa’ la jodia fiebre con meterle celulares en la crica a Rosa. ¡Es más cabrón, a mi Cristian me dijo que le metió el teléfono cordless de su casa y que ella lo único que le pedía es que dejara la antena por fuera para que no se pierda.”

Gian: “Bicho es Gus. Bicho es.” En este punto Gian se detuvo porque se percató de que Rosaura se acercaba a ellos dos. Continuó pero en un tonó más rápido y mas bajo como para finalmente decir lo importante de la conversación. “Anyways loco si nos casamos y hay boda no te puedo invitar porque mami te va a ver y va a hacer un show de que hace tanto que no te ve y esto y lo otro. Quiero que Rosaura se quede bruta en cuanto a eso.”

Guzman: “¿En esas? Ay Gian a la verda’ que tu no cambias. Haciendo las cosas algarete como siempre. Sigue hablando mierda que yo sé que no se van a casar ni pal’ carajo porque…”

Gian: Interrumpiendo. “Ni te quiero escuchar cabrón cállate. Y dile a Cristian que no hable tanta mierda.”

Guzman: ¿Tanta?

Gian y Rosaura se convirtieron en una pareja que experimentaba todos los días, tanto con juguetes, como con posiciones y hasta experimentaban con localizaciones. A Gian siempre le causaba placer contarle a Guzman las cosas que hacían porque el amigo siempre le aplaudía sus hazañas. Además Guzman siempre expresaba envidia hacia Gian por no ser él mismo el que hacía las cosas siendo contadas.

Entre los juguetes que tenían, el más que intrigaba a Gian eran unos beads. Estos beads, son en esencia una serie de bolas plásticas unidas unas a las otras por un hilo. Cada bola es un poco más pequeña que tu típica bola de ping-pong. Habían jugado con dicho artefacto varias veces pero solo vaginalmente. Y Gian quería explorar la belleza de los beads por otro orificio. Ella decía que estaba dispuesta a intentarlo pero solo si el lo intentaba también, algo que Gian descartó inmediatamente.

Aunque Gian había descartado la parte de él recibir los beads analmente, estaba seguro de que había alguna manera de, y así es como él le dijo a Guzman: “comerle el cerebro a Rosaura” para que se deje introducir los beads. Guzman había contestado con mucha calma y muy positivamente. Le explicó que Rosaura quizá se excitaba lo suficiente si Gian ponía en efecto algún afrodisíaco. Y después de mencionar algunos afrodisíacos, Guzman mencionó brevemente que había leído acerca del tema y que inclusive lo había puesto en prueba dándole vino a una vecina antes de “clavarsela como un león”. Después de Guzman decir esto, a Gian le pareció como un plan muy práctico el hecho de embriagar a Rosaura con algún vino para después introducir la variable de la ecuación: los beads. Y cuando Gian le dijo a Guzman su plan, Guzman le contestó que era tremenda idea, pero también le explico que para que un afrodisíaco funcione a perfección, le tiene que dejar saber a la victima que dicho líquido (o sólido, dado el caso) es un afrodisíaco, y que luego, si la víctima no sabe lo que es un afrodisíaco, proseguir por explicar lo que significa la palabra.

Dos noches después, Gian preparó una cena romántica en la cual se abrieron dos botellas de vino. Rosaura no estaba en su típico estado de ninfomanía, sino en un estado mucho más elevado. Gian se sospechaba que dicho estado había sido alcanzando psicológicamente dado al mero hecho de que él había mencionado que el vino era un afrodisíaco y luego había tenido que explicar lo que significaba la palabra. Justo después de Gian explicar el término “afrodisiaco”, Rosaura emprendió en una serie de comentarios como: “oye este vinito me tiene mal” o “¿y si mezclo dos afrodisiacos, me sube la pendejá? Porque Gian, tu bicho me afrodisiquea… o como se diga, pero estoy segura de que es un afroquisiado también” y “es claro eso de que el vino es un afrodisiaco, pero ven aca, ¿es posible que un lugar funcione como afrodisiaco? Como un baño público. A mi los urinales me empapan.” Gian se estremecía cada vez que escuchaba aquel tipo de comentario, pero no podía evitar pensar que a Rosaura le exitaba cualquier cosa que tuviera que ver con penes y escrotos. Tampoco podía evitar pensar que su novia era medio estúpida e inepta.

Pues esa noche cuando subieron al cuarto, Gian sacó los beads de debajo de su almohada. Habían sido estratégicamente guardados allí una hora antes de comenzar la cena. Gian le mostró los beads a Rosaura. Rosaura contestó con una mirada de ojos caidos. Ojos caidos, en el mundo de Rosaura, significaba “estoy tan a lo loco que voy a todas, inclusive me voy a olvidar del hecho de que te había pedido intentar los beads en ti…”. Así que después de que la pareja emprendiese en sus usuales ritos sexuales como escupirse las caras y jalarse los cabellos, Gian tomó los beads y les untó una cantidad generosa de KY Jelly. En la opinion de Gian, dicha gelatina iba a hacer que los beads entren “como mantequilla”. Pero cada bead era bastante grande y Gian tenía que forcejear con cada pelota para que entren al cuerpo de Rosaura vía el recto. Con las primeras dos pelotas, Gian había sido cauteloso, pero, al ver que Rosaura estaba gozando plenamente, perdió el miedo y estaba entrando esos beads como pesetas en una vellonera. Gian se encontraba en un estado de concentración tan total, que le tomó tiempo realizar que podía hacer otras cosas como darle golpes en las nalgas a Rosaura, entrar y sacar beads sin aviso alguno (al ver este movimiento de los beads, Gian recordó el típico baile en una boda que los invitados hacen una fila y van caminando al son de la música entre todas las mesas, deteniéndose a veces y llendo hacia atrás; los beads estaban jugando el papel de los invitados en una boda), Gian también gozó de jalarle el pelo a su victima mientras decía “¿te gusta cabrona?” A todas estas, Rosaura expresaba su placer a plenitud, verbalmente tanto como corporalmente.

Siendo bondadoso con Gian en aquel momento, se le describiría como un poco cegado por el placer que le estaban brindando aquellos beads. La realidad es que Gian estaba tan envuelto en el acto sexual que perdió su sentido común tanto como su conciencia. En la bellaquera, Gian vino a realizar un peligroso detalle un bead muy tarde. Reaccionando con cara asustada y ojos de pánico, Gian reconoció que había introducido todas y cada una de las pelotas. En otras palabras, Rosaura tenía, dentro de su recto, aproximadamente una yarda de pelotas e hilo. Gian, intentando ocultar el hecho de que Rosaura estaba en condiciones de ir a la sala de emergencias del hospital mas cercano, continuó con sus nalgadas y jaladas de cabello. Mientras hacía eso con su mano derecha, con la izquierda intentaba sacar aquel último bead. Todos sus intentos fueron fallidos. En un acto de desesperación, Gian contempló meter dos dedos en el recto de Rosaura y ver si atrapaba aquella última pelota. Pensó que era una solución bastante práctica, muy similar a cuando a un individuo se le caen monedas entre los asientos de un automóvil. Dicha similitud le causó gracia interna combinada con una patada de pánico la cual lo retornó al dilema en mano.

Rosaura estaba vacilando, y todavía se encontraba en un estado de ignorancia ante el asunto. Rosaura, en su estado de éxtasis sexual, no se había percatado de que tenía absolutamente todos los beads dentro de ella y que su orgullo estaba literalmente guindando de un hilo.

Así que después de que Gian rechazase la opción de introducir sus dedos y buscar el tesoro, todo para que Rosaura permanezca ignorante, optó por otra solución. Su fascinante solución consistía de tomar esa pulgada de hilo que salía del ano de Rosaura y dar un fuerte jalón. Como dice el refrán: “de lo dicho a lo hecho hay un largo trecho”, pues la pulgada de hilo estaba embarrada en la gelatina resbalosa y un sencillo jalón le era imposible a Gian. Asi que actuando rápido, Gian tomó aquella pulgadita de hilo e hizo una vuelta alrededor de su dedo índice. Y, luego de hacer una breve oración en su mente Gian tomó acción. Y su acción dió resultado, pero solo con terribles consecuencias.

Gian, en su desesperación por salir del problema, despues de la oración, jaló aquel hilo como si estuviese prendiendo un “trimmer”. Es decir, jalo con exceso de velocidad y fuerza. Y dicho ímpetu creó algún tipo de reacción siniestra, que junto con la salida de los beads, salió también una retrajida de mojones. Fue como si Gian hubiese desatado una represa de mierda expirada. Obviamente, al Gian estar justo detrás de Rosaura, su pecho y parte de su cara terminaron con una saludable capa de mierda.

Increíblemente, todavía Rosaura estaba en su estado de bienaventuranza, y no se dio cuenta de su descarga hasta que su olfato percibió el tufo pantanoso que había en la habitación. Rosaura simplemente había sentido un intenso dolor placentero al Gian sacar aquellas pelotas de su ano. Había sentido un calor pasar por su recto, pero dado a que estaba experimentando algo nuevo, no se había dado cuenta de que le había defecado encima a su precioso novio. Así que cuando Rosaura torció su cabeza para ver de donde salía dicho olor, se dio cuenta de lo que acababa de suceder. No percibió sentimientos de asco viniendo de Gian. Más aún, Rosaura percibía excitación sexual.

Gian no se sentía enajenado hacia la palpable atracción que sintió hacia Rosaura después de que ella lo haya roseado con aquella saludable capa de mojones. Pues anteriormente en su vida se había dado un caso en el cual el tenía que decidir si la mierda lo excitaba o si esta lo desanimaba. Había seleccionado la segunda opción. Y, a pesar de haber sentido que una casualidad inmensa se estaba llevando a cabo al precenciar, por segunda vez en su vida, despilfarres de desechos fecales durante el acto sexual, Gian pudo participar del coito ya que el hecho de que Rosaura le haya cagado encima le resultó en una erección tan masiva que le producía un dolor solamente aliviable con otro tipo de descarga.

Y así fue. Ambos terminaron aquella sesión sumamente satisfechos y con sentimientos similares a los de haber descubierto tierras ricas y despobladas. Gian, todavía con mierda en la quijada y en los labios, desmontó y termino acostado en la cama mirando hacia arriba. Encendió un cigarrillo y comenzó a reflexionar de lo bonito que él se sentía después de haber hecho el amor habiendo estado cubierto de mierda. Rosaura también reflexionó, pero ella tuvo que permanecer boca abajo ya que Gian, en la pasión del acto, había trasladado la mierda que tenía en su pecho a la espalda de Rosaura.

Rosaura: “Wow eso estuvo intenso. No puedo creer que no paraste.”

Gian: “¿Como iba a parar mami? Si te veias bella cagándome encima” Después de un corto momento de tratar de permanecer serio, Gian eruptó en carcajadas las cuales fueron contagiadas a Rosaura.

Rosaura: “Estamos algarete haciendo este tipo de cosas. Yo sabía que se suponía que saliera caquita pero jamás me imaginé que iba a salir taaanta.” Estando Rosaura con el pecho hacia abajo, doblo las rodillas y estaba moviendo las piernas hacia alante y hacia atrás. El movimiento que hacen las jóvenes niñas enamoradas cuando hablan con sus novios por teléfono.

Gian: “Oye pero tu estás mas contenta que la navidad.” Y después de decir esto Gia puso cara de confundido antes de continuar. “¿Y como que tu sabías que iba a salir caquita pero no me paraste? Ni siquiera me avisaste. ¡Tu eres la que estás algarete entonces jajaja!”

Rosaura: “En verdad me estaba haciendo la boba.Yo se lo que es un afrodisiaco bastante bien. Guzman me dijo que eso bregaba para hacerlo. ¡Y también me dijo que con mucho vino quizá lograba meterte los beads a ti! Este Gus es un cabrón…

Gian: “!!Pérate pérate!! ¿Como va a ser que tu hablas de éstas cosas con Guzman chica? No te pongas a pedirle consejos a la gente acerca de lo que nosotros hacemos o dejamos de hacer, ¿OK?” Ya Gian estaba en estado de furia. Pero se detuvo y pensó. Realizando lo que había sucedido, se asombró ante su propia ignorancia. ¿Como no había pensado él que las mismas conversaciones que tenía con Guzman las tenía Guzman con Rosaura también.

Rosaura: “Ay que pendejo. No te tienes que enchismar. ¡Es más! Le deberías de dar gracias a Guzman, que si no fuera por el. Lo de hoy no se hubiese dado.”

Gian: “De que tu hablas si el vinito lo compré yo. Y el de la idea de los afrodisíacos fui yo también asi que no te pongas bruta.”

Rosaura: “No no te pongas bruto tú. Que fue gracias a Guzman que no me quité después de haberte cagau’ encima. El me contó algo.”

Al Gian escuchar esto se aterrorizó. Pues Guzman y el, hacía mas de un año atrás habían tenido un threesome con una señora mayor y aquella señora también se había cagado encime pero a un menor grado. Solamente se dieron cuenta porque al final del acto, después de que la señora se había ido, ambos se percataron de una mancha marrón en la corcha. Y aunque Gian habia proyectado sentimientos de repugnancia, no se pudo engañar el mismo y al momento reconoció que la presencia de la mierda en la cama, demostraba que aquella dama había sido tan intensa en la cama que se había hasta cagado encima. No había sido hasta aquella noche que Gian había repetido tan satisfactorio sentimiento. Y asi es que Gian tenía una idea de lo que Rosaura sabía pero no quería delatarse él mismo hablando de más. Sencillamente subió las cejas y los labios como para indicar desinterés por lo que Rosaura iba a decir. En realidad estaba muy curioso por saber cuánto sabía Rosaura de su pasado. También quería saber que tipo de venganza iba a tener que ejecutarle a Guzman por ser tan hablador.

Rosaura: “Primero que nada yo se que Guzman y tu son amigos hace tiempo.”

Gian permanecía callado. En este momento, todo lo que le interesaba era escuchar a Rosaura.

Rosaura: “Y también se que le dijiste algo de que no querías que fuera a una boda que por si esto o por aquello. Me fascina que estés pensando en bodas y eso, y te amo por ello, pero si sí hay boda, Guzman está invitado.”

Gian: Todavía un poco perplejo y aceptando haberle mentido a Rosaura. Solamente pudo hacer movimientos verticales de la cabeza mientras decía: “¿aja, y porqué le tengo que dar gracias yo a Guzman por lo de hoy?

Rosaura: “Ay Gian no seas tan inocente. Guzman mismo fue el que me explico que la mierda también es un afrodisíaco desos. Al principio pensaba que estaba siendo un embustero porque me lo dijo cagau de la risa, pero acabo de comprobar que es verdad.”

Y con esas palabras ambos se acercaron y se besaron. Fue un beso apasionado considerando que Gian tenía un pedacito de mierda en la boca. Llegaron a ser una pareja muy enamorada y Guzman sigue haciendo de las suyas y muy presente en la vida de ambos.

Los Arco Iris y un Cojón de Otras Cosas

diciembre 28, 2008

Ésta gente se han apoderado del jodio ArcoIris. Yo no sé porqué les dicen “patos”. Solo sé que uno no les puede decir patos a ellos porque se ofenden. Claro, ellos tienen una licencia full para la utilización de dicho término. Así que los cabrones se han adueñado de una palabra. ¡Nos jodimos ahora! Ah, ¿te recuerdas de aquella época cuando no te podías poner nada verde un jueves porque eso era código de “soy pato”? Y ni pa’ la puñeta ponerte una pantalla en la oreja derecha, pato fichau’ y vámonos que es tarde. Me recuerdo de chamaquito caminando por el Viejo San Juan, pisando las lozetas grises tratando de no tocar las líneas de cemento entre lozeta y lozeta. Pués algo así es la vida ahora, y si tocas la línea, te jodiste eres pato. Espérate, esa frase: “te jodiste eres pato” puede ofender a alguien así que déjame quitarla pal’ carajo. Táquiti, se acaban de apropiar de todo un combo de palabras juntas, te jodiste eres pato. ¿Tu sabes cuando te agotas, que pones las manos en tus propias caderas? No, ahora hay que cerrar las manos en forma de puño! ¡Bien machos! O poner la muñeca monga y dejar la manito guindando mientras hablas. Ok esa última yo creo siempre ha sido de aquel lado de la cancha. Anyways, ¿Cuanto llevamos? Por ahora tienen un fenómeno meteorológico, una palábra, un color de vestir (los jueves solamente), una distinción de moda y hasta una posición de descanso. Puñeta, ¿y si yo quiero hacerme un tatuaje de un arco iris en la parte inferior de la espalda? ¿O si quisiera hacerme una pantalla en el ombligo? Ay nena entérate!!Estamos bien jodíos. Yo tiraría al medio el Jardín Botánico para que lo pongan bién chévere. Y también les daría las mochilitas esas bien chiquitas que usan todos los estudiantes ahora porque no se ven muy prácticas que digamos.

Do you Feel Me?

diciembre 27, 2008

¿A ti te pasa que a veces no te puedes dormir? ¿Y para poder dormirte comienzas a jugar con la idea de ver un poquito de pornografía por el internet? ¿Y pones youporn? ¿Y después pones redtube? ¿Y finalizas con tube8? ¿Y después haces un debate interno de cual es el mejor site de porno jamás creado? ¿Concluyes que tube8 porque tiene los videos más largos? ¿Y después cambias de opinión porque realizas que nunca vez un video por más de cinco minutos? ¿Se debe esta conclusión a que vas cambiando y brincando de videito en videito y se te hace imposible sacarle el jugo a los videotes? ¿No te vas en un viaje mental de porqué es que todos los mejores sites son variaciones de (el nombre) youtube? ¿Te encojonas cuando realizas que llevas media hora con este ñeñeñé y no haz dormido un bicho? ¿Vuelves y te pones a navegar el internet? ¿Esta vez, empiezas con mamaítas de bicho/crica o te vas directo con sexo anal y fisting? ¿Finalizas con Heather Ideepthroat haciendo lo que Heather Ideepthroat hace? Mamar bicho como toda una generala. ¡Yo también cabrón!

El mas Raver

diciembre 24, 2008

Nerdote te desea una feliz Navidad

diciembre 24, 2008

Tengo una Idea Puñeta!!

diciembre 22, 2008

Si las mujeres tuviesen una criquita al lado del ombligo, estarían por ahí a lo loco dándose deo. Y eso sería súper bueno. De seguro se estarían dando deo detrás de los counters, en la mesa de comer, en misa, en el drive-thru de El Mesón, etc. Estaría nítido también que se pueda tapar con un flap de piel y que selle con velcro. El problema sería que para darse deo (en público) incógnito, eso del flap no bregaría por el sonidito que hace el velcro al desempatar. Pero nada, eso del flap solamente se usaría en la playa y eso donde las nenas tienen las barrigas por fuera. El resto de tiempo tendrían la criquita tapada solo con la camisa. La criquita también pudiese funcionar como un estuche para el celular. O para guardar dinero pero yo recomendaría meter el dinero en un ziplock porque si no, se cagaría to con secreciones cricales. Pero la función primordial de la criquita es darse deo no olviden eso. Estoy haciendo un llamado para solicitar que esto se haga ya. El tío mio hizo un bachillerato en biología y también tiene una ferretería que quebró así que tiene tiempo libre y hay que aprovechar.

La Pinga Nuestra

diciembre 21, 2008

Diablo poniéndote a leer ésto con ese título. Estás a lo loco pero no te quites, ya que carajo Era para contar que anoche fuí a un sitio en donde uno meaba en un inodoro que tenía encimita un espejo, y mientras meaba lo único que podía hacer era mirar mi propia pinga. Estaba tanteando con diferentes métodos de agarraera para ver con cual (método) parece que lo tengo más grande.

La Pinga Nuestra

diciembre 21, 2008

Diablo poniéndote a leer ésto con ese título. Estás a lo loco pero no te quites, ya que carajo Era para contar que anoche fuí a un sitio en donde uno meaba en un inodoro que tenía encimita un espejo, y mientras meaba lo único que podía hacer era mirar mi propia pinga. Estaba tanteando con diferentes métodos de agarraera para ver con cual (método) parece que lo tengo más grande.